Todo salió de tí y nada de mí esta tarde.
Dejaste caer la flor en el concreto
y me aferré a ella,
sin pensar,
sin mirar...
...Para que no se destruyera.
Miré hacia arriba y ya no estabas.
Solo encontré las risas de los sin rostro.
¿Que ven?
¿Que miran?
¿Nunca han visto el final de lo interminable?
¿Nunca han visto la faz de hombre viejo, solo y condenado?
Al gritar su nombre en vano
pienso en lo que me habló esta tarde.
Pero mi mente me traiciona:
¿Que fué lo que me dijo?
¿Dijo que me dejaba?
¿Anunció que se alejaba?
¿Porqué no lo recuerdo?
Por que si me dejas, amada mía,
suplicaré y lloraré si es preciso.
Pero si solo te alejas, amada mía;
Te esperaré con cubiertos de plata
y con la mesa servida;
arreglaré mi corbata y peinaré
mi cabello encanecido
y con sonrisa nerviosa
miraré el reloj:
Hasta que vuelvas.
jueves, 29 de noviembre de 2007
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3 comentarios:
Te encontré gracias a "publicaya" y como me gustó lo que leí decidí entrar a tu blog, en búsqueda de más...
Este poema me pareció excelente. La métrica y expresividad..!.
ciao
Muy buen poema amigo, es grato siempre leerte, por los lugares donde estes, me llego de una manera especial, este poema,por tantas cosas,me conmovio, un abrazo.
Sombrerazul
"arreglaré mi corbata y peinaré
mi cabello encanecido
y con sonrisa nerviosa
miraré el reloj"
Siempre me he imaginado así a un hombre esperando a su novia en las peliculas, Me GussTo En veRdad Y tUve La necesiDaD extraÑa De ComEntarLO...
bye y SiguE eScriBiEnDo, q aHoRa tieneS una Obligacion con tu PuBlIkO...
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